Arrugas faciales: causas y tratamientos

Las arrugas son pliegues de la piel que aparecen con el paso del tiempo, la exposición solar y la repetición de gestos. Distinguir de qué tipo son es el primer paso para saber qué puede mejorarlas.

Tipos de arrugas

  • Arrugas dinámicas o de expresión: se marcan al gesticular (fruncir el ceño, sonreír, levantar las cejas). Son típicas de la frente, el entrecejo y las patas de gallo.
  • Arrugas estáticas: permanecen visibles con el rostro en reposo. Suelen ser arrugas dinámicas que, con los años, se han fijado.
  • Surcos por pérdida de volumen: como el surco nasogeniano o las líneas de marioneta, relacionados con la reabsorción de grasa y hueso facial.

Por qué aparecen

A partir de los 25-30 años la producción de colágeno y elastina disminuye de forma progresiva. La radiación ultravioleta acelera este proceso (fotoenvejecimiento), igual que el tabaco, la contaminación, el déficit de sueño y los cambios bruscos de peso.

Opciones médicas

Para las arrugas de expresión del tercio superior, el tratamiento más estudiado es la toxina botulínica, un medicamento que relaja temporalmente los músculos responsables del gesto. Su efecto aparece en unos días y dura de tres a seis meses. Las arrugas estáticas y los surcos se tratan a menudo con rellenos de ácido hialurónico, bioestimuladores o técnicas que estimulan el colágeno, como el microneedling o los peelings médicos.

Riesgos a conocer

Hematomas leves, inflamación o asimetrías transitorias son posibles. La caída del párpado tras la toxina es poco frecuente y reversible. Por eso es esencial que el tratamiento lo realice un médico con experiencia que conozca la anatomía facial.

Prevención diaria

  • Protector solar de amplio espectro todos los días, también en invierno.
  • Retinoides tópicos o vitamina C, según tolerancia y consejo médico.
  • No fumar, dormir lo suficiente y mantener una alimentación con proteínas y antioxidantes.
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