Bruxismo: síntomas, causas y abordaje

El bruxismo consiste en apretar o rechinar los dientes de forma involuntaria, durante el día o mientras se duerme. Muchas personas no saben que lo padecen hasta que el dentista detecta desgaste en las piezas o aparecen dolores en la mandíbula.

Señales de alerta

  • dolor o cansancio en la mandíbula al despertar;
  • dolor de cabeza en las sienes;
  • desgaste, fisuras o sensibilidad dental;
  • chasquidos en la articulación temporomandibular;
  • aumento de tamaño de los músculos maseteros, que puede ensanchar el contorno de la cara.

Causas frecuentes

El estrés y la ansiedad son los desencadenantes más habituales. También influyen los trastornos del sueño, el consumo de cafeína, alcohol o tabaco y algunos medicamentos.

Cómo se trata

El primer profesional de referencia es el odontólogo, que puede indicar una férula de descarga nocturna para proteger los dientes. La fisioterapia de la articulación, las técnicas de relajación y el abordaje del estrés completan el tratamiento. En casos seleccionados, un médico puede aplicar toxina botulínica en los maseteros para reducir la fuerza de contracción; el efecto dura varios meses y también suaviza el contorno mandibular.

Hábitos que ayudan

  • Reducir café y alcohol, sobre todo por la tarde.
  • Mantener una rutina de sueño regular.
  • Vigilar durante el día si se aprietan los dientes y relajar la mandíbula conscientemente.

Algunos complementos con magnesio o plantas relajantes se ofrecen como apoyo para el descanso; no sustituyen la férula ni la valoración profesional.

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