Las ojeras son una de las consultas estéticas más frecuentes. No todas son iguales: su causa determina qué puede mejorarlas y qué no.
Tipos de ojeras
- Pigmentadas: tono marrón por exceso de melanina, frecuentes en pieles oscuras o con tendencia a manchas.
- Vasculares: tono azulado o violáceo, por una piel muy fina que deja ver los vasos sanguíneos.
- Estructurales: sombra causada por el hundimiento del surco lagrimal o por bolsas.
- Mixtas: la combinación más habitual.
Factores que las acentúan
La genética es el factor principal, pero la falta de sueño, las alergias, frotarse los ojos, el sol, el tabaco y la deshidratación las hacen más visibles. Si aparecen de repente o se acompañan de cansancio intenso, conviene descartar anemia o problemas de tiroides con el médico de cabecera.
Opciones de tratamiento
Para las ojeras pigmentadas se usan despigmentantes tópicos, peelings suaves y láser. En las estructurales, el relleno del surco lagrimal con ácido hialurónico de baja densidad puede corregir la sombra; es una zona delicada que solo debe tratar un médico con experiencia. Las bolsas marcadas suelen requerir valoración quirúrgica (blefaroplastia).
Cuidados diarios
- Contorno de ojos con cafeína, vitamina C o retinol suave.
- Gafas de sol y fotoprotector apto para la zona.
- Dormir con la cabeza ligeramente elevada si hay retención de líquidos.
